La Voz Bautista

Comunicaciones UBACH

La confesión como punto de partida

Serie: “Principios de restauración”
Salmo 32.1-5

Introducción
Hablar de restauración es hablar de sanidad, de recuperación, de rehabilitación, de libertad. Todos nosotros necesitamos pasar por procesos de restauración, por la simple razón de que todos nosotros hemos sido dañados de alguna manera. Sin embargo, este sentir también tiene su punto opuesto, ya que no solo hemos sido dañados, sino que también hemos dañado a otros. Sea cual sea la situación, la restauración es un regalo de gracia que Dios provee para recuperar nuestra sanidad.

¿Cuál es el estado deseado? Leer Salmo 32.1-2

Para llegar a sentir este gozo, David tuvo que transitar por un proceso de restauración. Un proceso que lo liberó de algo que él sentía como una estaca en su corazón y que le castigaba permanentemente: la culpa. De ella, David dice “Como carga pesada se han agravado sobre mí”.
(Salmo 38:4).

1. El silencio que trae muerte (Salmo 32.3-4)
a. Abatimiento
i. Salmo 32.3 “Mientras callé, se envejecieron mis huesos.”
ii. El abatimiento es un estado en el cual ya no sientes fuerzas.
iii. No sólo fuerzas físicas, sino el ánimo de seguir adelante.

b. Sequedad
i. Salmo 32.4b “…Se volvió mi verdor en sequedades de verano.”
ii. Es decir, su condición era como de alguien que cada día iba perdiendo aquello que le daba vida. Es la imagen de alguien que se seca interiormente
iii. El flujo de vida que experimenta aquél que sabe que está en rectitud delante de Dios no está.

c. Falta de gozo
i. Salmo 51.12 “Vuélveme el gozo de tu salvación”
ii. El gozo no es reír, puedes reír todo el día y no tener gozo. Gozo es alegría del espíritu. Es una expresión del fruto del Espíritu que experimentan aquellos que viven en comunión con Dios. Por lo mismo no depende de las circunstancias sino del ser interior.

2. La confesión que trae vida (Salmo 32.5)
a. Gemir todo el día no es sinónimo de confesión (32.3b)
i. Antes de avanzar debemos revisar esta condición de David
ii. No es lo mismo gemir que confesar. Puedes gemir todo el día tu situación, sentir dolor por ella, sentir culpa; pero la sanidad viene de la confesión
b. La confesión es un acto de voluntad (32.5a)
i. Este paso demanda un acto de voluntad. David dice “Confesaré mis transgresiones a Jehová” (32.5b).
ii. Es decir, es un acto racional. Un acto que hace bajar la emoción a un acto de voluntad. Decides salir de tu situación.

c. El pecado se declara abierta y transparentemente
i. Hay momentos en los cuales las personas sienten la necesidad de abrir su corazón. Saben que ya no hay espacio para ocultar. Deben transparentar.
ii. Recuerda: El secreto que más quieras ocultar, es el que más necesitas transparentar porque ese es el que te sanará.

d. El auxilio de una persona espiritual
i. Para que recibas perdón, debes confesarte a Dios (1 Juan 1.9)
ii. Yo sé que tú entiendes que entre tú y Dios hay un solo mediador. No necesitas un intermediario para llegar a Dios. La muerte de Jesús hizo posible que tengas acceso libre al trono de la gracia.
iii. Sin embargo, yo mismo reconozco la sanidad que produce cuando no solo nos sacamos la máscara ante Dios, sino también frente a las personas.
iv. La Biblia tiene promesa de sanidad cuando tú yo nos confesamos los pecados unos a otros (Santiago 5.16).

Conclusión
De Salmo 32.1-2 se desprende que la restauración del perdón trae felicidad, seguridad, esperanza y gozo ¿Quieres vivir así?

Iván Tobar
Pastor Iglesia Betesda
Presidente FEDIT


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.